El pasado 29 de septiembre, el Parque Científico y Tecnológico de la Universidad de Girona acogió la jornada GiDomus «Afrontamos el reto de renovar energéticamente los edificios residenciales», un encuentro que reunió a representantes institucionales, ayuntamientos, administradores de fincas y profesionales del sector para abordar los principales retos de la rehabilitación energética.
La jornada sirvió para compartir experiencias y poner sobre la mesa las dificultades que afrontan las comunidades de propietarios a la hora de rehabilitar sus edificios, así como la importancia de la colaboración entre administraciones y profesionales para facilitar estos procesos.
GiDomus inicia ahora una segunda fase de despliegue territorial, con la ampliación del servicio al Alt Empordà, el Baix Empordà y la Selva, avanzando así en la cobertura de la demarcación de Girona. Esta nueva etapa incorpora, además, el lanzamiento de nuevos proyectos piloto municipales que actuarán en 150 edificios plurifamiliares de 16 municipios, con el objetivo de llegar directamente a las comunidades de propietarios y facilitar que puedan pasar del interés inicial a la acción.
Los proyectos piloto se están desplegando en colaboración con los ayuntamientos y los administradores de fincas, dos agentes clave para identificar edificios, llegar a las comunidades y acompañarlas durante el proceso. Las primeras visitas ya se están empezando a programar en diferentes puntos del territorio: solo en el Baix Empordà participarán 45 edificios plurifamiliares y en el Alt Empordà, 30.
La vicepresidenta segunda de la Diputación de Girona, Gemma Geis, destacó la importancia de acelerar la rehabilitación del parque residencial para adaptarlo a los efectos del cambio climático. En este sentido, reconoció el papel de GiDomus y advirtió de la urgencia de impulsar medidas que permitan avanzar hacia edificios más eficientes. «Tenemos mucho trabajo por hacer y vamos tarde», afirmó, subrayando la necesidad de transformar el parque residencial.
En esta misma línea, el director general de Vivienda de la Generalitat de Catalunya, Jordi Mas, valoró positivamente la iniciativa por su capacidad para concienciar a la ciudadanía sobre la necesidad de adaptar las viviendas al cambio climático. Mas destacó que la rehabilitación energética «nos permite ahorrar finalmente en luz y gas y, sobre todo, nos permite mejorar el confort en nuestros hogares». Asimismo, puso en valor el apoyo que el proyecto recibe de las administraciones públicas y del sector privado.
Desde el ámbito institucional, Agnès Gasull, vicepresidenta tercera y consejera comarcal de Sostenibilidad y Acción Climática del Consell Comarcal del Baix Empordà, explicó cómo la colaboración con GiDomus está facilitando el acompañamiento a las comunidades de propietarios que desean rehabilitar sus edificios.
Gasull remarcó que, aunque existe una necesidad real de mejorar la eficiencia energética de las viviendas, muchas comunidades se encuentran con dificultades para afrontar los trámites, encontrar profesionales y asumir los costes iniciales de las actuaciones. En este sentido, destacó la importancia del servicio gratuito de asesoramiento y de las líneas de ayudas públicas para hacer más accesibles las rehabilitaciones.
«Actualmente tenemos 45 comunidades de propietarios que ya están realizando estas primeras auditorías ambientales y energéticas para conocer el estado de sus edificios», explicó Gasull. Las actuaciones incluyen municipios como Sant Feliu de Guíxols, Palamós, Sant Antoni de Calonge, Begur y la Bisbal d'Empordà. La consejera comarcal también avanzó la voluntad de extender esta experiencia a municipios más pequeños, aprovechando los aprendizajes de las localidades que ya han iniciado el proceso.
Las dificultades para alcanzar acuerdos entre propietarios, la burocracia y la financiación fueron algunos de los principales retos identificados durante la jornada. Jordi Matavacas, técnico de Vivienda del Ayuntamiento de l'Escala, destacó la necesidad de trabajar conjuntamente desde el sector público y privado para superar estas barreras. Según explicó, «al final tenemos que trabajar todos juntos», e identificó los acuerdos, el papeleo y la financiación como los aspectos más conflictivos de los procesos de rehabilitación.
Por su parte, Josep Anton Massagué, técnico de Transición Energética del Ayuntamiento de Figueres, defendió que las administraciones públicas deben facilitar los procesos de rehabilitación, especialmente cuando las comunidades de propietarios ya han decidido realizar una inversión económica importante.
«La administración pública no puede complicar todavía más un proceso de rehabilitación como este», afirmó. Massagué insistió en la necesidad de simplificar la documentación y reducir los plazos de los permisos de obras, especialmente cuando las actuaciones están vinculadas a subvenciones con plazos concretos.
Desde la perspectiva de los administradores de fincas, Bernat Parès, socio fundador y asesor técnico de DOMUS Grup, puso en valor el apoyo que ofrece GiDomus en cuestiones técnicas y en la gestión de subvenciones. Parès destacó que este acompañamiento «te facilita mucho las cosas a la hora de tener seguridad al presentar estas propuestas de mejora a las comunidades de propietarios», reforzando así el papel del proyecto como recurso para los profesionales del sector.
Las diferentes intervenciones pusieron de manifiesto que la rehabilitación energética de los edificios requiere la implicación conjunta de las administraciones, los ayuntamientos, los profesionales del sector y las comunidades de propietarios.
La nueva fase de GiDomus busca reforzar esta colaboración mediante la ampliación territorial del servicio y el impulso de nuevos proyectos piloto municipales, con el objetivo de superar las barreras técnicas, administrativas y económicas que todavía dificultan las rehabilitaciones.
La jornada evidenció la importancia de acercar los recursos disponibles a la ciudadanía y de seguir trabajando para que la mejora de la eficiencia energética de las viviendas sea una realidad cada vez más accesible en las comarcas de Girona.
